No todo consiste en preocuparse por nuestros hábitos y problemas personales. Con ser importantes, siempre deben permitirnos disfrutar todos los días, aunque sea un poco, de los pequeños placeres que nos ofrece nuestra vida y el mundo que nos rodea. Tener una afición y disfrutar practicándola puede ser tan eficaz como la mejor terapia, siempre que no nos provoque ansiedad. A mí me gusta la pintura y la fotografía, estos son algunos ejemplos de cuadros más queridos, y que deseo compartir con vosotros. (Puedes ampliar las imágenes haciendo click sobre ellas). |